_: El Arranque, Chacabuco 852 y La Catedral :_

El pasado lunes, un macho beltza porteñus invitó a la representante local del Goierri en BsAs a acudir a una milonga vespertina, por todos conocida como El Arranque. Ante la sugerencia del pelado Jota de acudir a una milonga de viejecitas, éste que suscribe se unió a la expedición que se completaba con la presencia de la vizcaína Aitziber.

El Arranque tiene lugar en un salón que se encuentra en la calle Bartolome Mitre, cerca del Congreso. La entrada ya es rara en sí, asimétrica que le diríamos: caballeros 8 pesos, señoras 6 pesos. Prohibidos los pantalones vaqueros y las zapatillas, a ellas se les supone ropa de vestir. Pero lo peor está dentro, es como si hubieran soltado tres autobuses enteros del Imserso en un salón enorme. Nos sentamos en una mesa frente a la pista, yo no tenía palabras. A lo mejor el ocho milonguero es cortado porque es mucho trabajo hacerlo completo llegada cierta edad. El cabeceo en esta milonga funciona como la seda. Todos se sientan, al comienzo de la tanda, todos se levantan. Ah! el horario también choca: abren a las tres de la tarde y cierran a las diez de la noche (espero que se turnen los DJs).

Había parejitas entrañables, que se veía que llevaban toda la vida juntos y se iban a echar unos tanguitos por la tarde. Había otros señores que se les notaba el deje de milongueros viejos y sacaban a las minas para bailarlas, dejarlas contentas y sentarse con el ego bien alto.

El que suscribe sacó a bailar a la que supuse como más joven de la sala (exceptuando mis dos acompañantes) que tendría unos 40 y muchos. No me atreví a cabecear a nadie más, pese a insistentes miradas de viejitas que se sorprendían al ver a esta gente tan joven. Pero, la anécdota de la tarde la aportó Aitziber: en cierto momento, un viejito la saca a la pista. Parece ser que, tras los primeros momentos, empieza a notar que el aitona lleva dos ritmos diferentes. Uno con el cuerpo, y otro con el brazo, tras unos breves momentos, se da cuenta de lo que ocurre.... el aitona tenía Parkinson!! y el ritmo de su brazo izquierdo no seguía precisamente la música....

Durante la noche del mismo día, acudimos a la fuente del saber de nuestra querida milonga Chacabuco 852, osea, a casa de Diego (con él dentro). Cena de chino e intento fallido de pedir helado a Freddos a las dos de la mañana. Recuerdos y risas sobre el Baztango, el pelado Jota volvió a ser protagonista, aunque eclipsado esta vez por su cuñado "potoggo". Dieguito echa de menos a "potoggo", siendo éste un sentimiento mútuo por parte del susodicho también. La hierba paraguaya hizo su efecto, y la visita posterior a Canning fue un quiero y no puedo. Qué difícil es bailar cuando tu cabeza va tres tiempos por detrás de la música. Para arrastrarse, mejor quedarse sentado. Imagínense el estado en el que estábamos que éste que firma estuvo a punto de cabecear a un tío de confusa sexualidad... mira que si me llega a aceptar, me muero.

Ayer visitamos la reabierta Catedral. Un espacio diferente, curioso y amigable, mesas con toneles gigantes de cable, banquetes con bloques de hormigón, una gran lámpara en forma de corazón colgada del techo; y, eso sí, la mínima luz posible. De tal forma que no alcances a ver cómo es realmente el sitio, no te vayas a asustar. Las ratas y ratones están a raya gracias a la presencia de gatos que se pasean por la pista.

¡Atención revelación: el TANO vive!! Eso sí, muy perjudicado. Sólo le vimos allí, seguramente porque no le dejen entrar en ninguna otra milonga, pero está vivo. La gente en la catedral va a su rollo, es como un gran espacio de práctica donde las parejas investigan e inventan secuencias y movimientos, lindo. Nota para los DJs: en lugar de dejar el tango electrónico para el final, lo enchufan al principio, y, ¿con qué terminan? síii!! con la del martillo!! Esa Bahía Blanca de Di Sarli a las 4 de la mañana sienta bien después de haber sudado el Narcotango.

Todo lo bueno llega a su fin y con este Noctario termina ya la prolija experiencia de milongas porteñas de este 2007. Espero que hayan disfrutado con estas líneas escritas con la intención de trasladar un poco de acá, allá.

Besos para ellas y abrazos para ellos, esperando su compañía y comentarios el próximo sábado en Zarautz.